Peso en riesgo

· Equipo de Ciencia
Las personas que utilizan medicamentos para perder peso tienen más probabilidades de buscar consejos en las redes sociales que entre los profesionales sanitarios, según un estudio dirigido por la Universidad de Coventry.
Investigadores del Reino Unido y Canadá descubrieron que los usuarios de medicamentos agonistas del receptor GLP-1, como Ozempic, Wegovy y Mounjaro, recurren con frecuencia a las redes sociales, los foros de internet, sus amigos y familiares para obtener información sobre estos tratamientos.
Casi la mitad de los participantes, un 48 %, afirmó que las redes sociales eran una de sus fuentes de información, mientras que los profesionales sanitarios eran consultados con menor frecuencia. El estudio fue dirigido por el doctor Jason Tallis, profesor asociado del Centro de Investigación de Descubrimientos en Ciencias de la Vida de la Universidad de Coventry.
En la investigación también participaron especialistas del Centro de Investigación sobre Atención Sanitaria y Transformación Comunitaria de la misma universidad, junto con académicos de la Universidad de Alberta, la Universidad de Warwick, la Universidad de Leicester, la Universidad York St John y el Servicio Nacional de Salud de los Hospitales Universitarios de Coventry y Warwickshire (UHCW).
El trabajo fue publicado en la revista científica BMC Public Health.
Una alta satisfacción, pero también preocupaciones
La encuesta analizó cómo las personas en el Reino Unido utilizan los medicamentos para perder peso. Aunque el nivel de satisfacción fue elevado, con un 93 % de los usuarios que afirmó haber observado efectos positivos sobre su peso corporal y un 83 % que señaló mejoras en su apariencia, los investigadores también detectaron posibles problemas. Casi dos tercios de los participantes, un 62 %, afirmaron que se saltaban comidas al menos dos o tres veces por semana. Además, algunos experimentaban una reducción de los niveles de energía que afectaba a su actividad física o a sus tareas cotidianas. Por otro lado, más del 46 % manifestó preocupación por el posible impacto de estos medicamentos sobre la masa muscular.
Las redes sociales como fuente de consejos
Los investigadores descubrieron que muchos usuarios buscaban consejos prácticos para afrontar efectos secundarios como náuseas, fatiga y pérdida de masa muscular. También expresaban inquietudes relacionadas con el mantenimiento de la pérdida de peso a largo plazo y con la posibilidad de seguir accediendo a los medicamentos en el futuro. Los participantes hablaron asimismo del impacto psicológico del tratamiento, incluidos los cambios en la confianza en sí mismos, la imagen corporal y los hábitos alimentarios. Muchos recurrían a comunidades en internet para compartir experiencias y recibir apoyo de otras personas que atravesaban situaciones similares. Tallis explicó: "Uno de los hallazgos más sorprendentes fue hasta qué punto los usuarios dependían de las redes sociales, los amigos, la familia y los foros en internet para obtener información, en lugar de recurrir a los profesionales sanitarios. Dada la complejidad de estos medicamentos y el posible riesgo de efectos secundarios, uso inadecuado y recuperación del peso perdido después de suspender el tratamiento, esto pone de manifiesto una importante carencia de apoyo basado en evidencia científica".
Preocupación por el acceso a los medicamentos
El estudio también reveló que la mayoría de los participantes obtenía sus medicamentos a través de farmacias en línea. Algunos expresaron dudas sobre la rigurosidad de las evaluaciones realizadas antes de autorizar la prescripción. Un pequeño porcentaje reconoció haber tomado dosis superiores o utilizado los medicamentos con mayor frecuencia de la recomendada porque consideraba que el tratamiento no estaba funcionando de manera eficaz. Los investigadores señalaron que estas prácticas pueden aumentar los riesgos asociados al tratamiento y subrayaron la importancia de contar con una orientación médica adecuada.
La necesidad de un mayor acompañamiento
Tallis afirmó que los resultados ponen de relieve la necesidad de mejorar la educación y el apoyo para que las personas puedan utilizar los medicamentos para perder peso de manera segura y eficaz, especialmente a medida que aumenta su demanda. "Esperamos que esta investigación contribuya a cambiar la conversación, pasando de centrarse únicamente en recetar medicamentos a ofrecer apoyo durante todo el tratamiento. Estos fármacos pueden ser herramientas muy eficaces, pero las personas necesitan orientación clara y apoyo práctico para mantenerse activas, conservar una buena salud muscular, controlar los efectos secundarios y mantener sus beneficios a lo largo del tiempo", afirmó. El profesor David Broom, especialista en salud y actividad física de la Universidad York St John, añadió: "Estamos entrando en una nueva era en la que los medicamentos para perder peso son fácilmente accesibles y han demostrado ser claramente muy eficaces a corto plazo. Sin embargo, existen serias preocupaciones sobre las personas que los utilizan sin los controles adecuados, así como sobre la falta de apoyo a largo plazo cuando dejan de utilizarlos". En conjunto, los resultados sugieren que el creciente uso de estos medicamentos no debería limitarse a la prescripción. Los investigadores consideran fundamental ofrecer información fiable, seguimiento médico y apoyo continuado para ayudar a los usuarios a gestionar los posibles efectos secundarios, preservar la masa muscular y mantener los resultados obtenidos.

Conclusión
El estudio pone de manifiesto que el creciente uso de los medicamentos para perder peso plantea nuevos desafíos que van más allá de la simple prescripción. Aunque estos tratamientos pueden ofrecer resultados importantes, los usuarios necesitan información fiable, supervisión médica y apoyo a largo plazo para utilizarlos de forma segura. El creciente recurso a las redes sociales como fuente de orientación también evidencia la necesidad de mejorar el acceso a consejos profesionales y basados en evidencia científica.