Medicamentos y Verano
Manuel
Manuel
| 18-08-2026
Equipo de Ciencia · Equipo de Ciencia
# Medicamentos y verano
Algunos medicamentos pueden hacer que seas más sensible al sol o aumentar el riesgo de deshidratación sin que te des cuenta. Por ello, la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido (MHRA) anima a la población a conocer estos riesgos y tomar precauciones durante los meses más cálidos.
Las personas que toman determinados medicamentos, tanto con receta como de venta libre, deben extremar las precauciones cuando hace calor, ya que algunos tratamientos pueden dificultar que el organismo mantenga una hidratación adecuada, regule su temperatura o se proteja de la exposición solar.
Medicamentos y Verano
El aviso forma parte de la campaña de la MHRA «Protege tu salud este verano», que ofrece recomendaciones prácticas para utilizar los medicamentos y los productos sanitarios de forma segura durante los meses de calor.
La doctora Alison Cave, directora de Seguridad de la MHRA, explica que algunos medicamentos de uso habitual pueden afectar a la capacidad del organismo para mantenerse hidratado, regular la temperatura o protegerse de la exposición solar.
Por ejemplo, los diuréticos, que suelen recetarse para tratar la hipertensión o determinadas enfermedades cardíacas, pueden aumentar la pérdida de líquidos y favorecer la deshidratación. Algunos antidepresivos y antipsicóticos pueden alterar la capacidad del organismo para regular la temperatura, mientras que medicamentos como los betabloqueantes pueden reducir la respuesta del cuerpo al estrés provocado por el calor.

Medicamentos que aumentan la sensibilidad al sol

Otros tratamientos pueden aumentar la sensibilidad de la piel a la luz solar, haciendo que las quemaduras aparezcan más rápidamente o sean más graves de lo esperado.
Entre ellos se encuentran determinados antibióticos, como la doxiciclina y la tetraciclina; algunos tratamientos contra el acné, como la isotretinoína y los retinoides tópicos; y ciertos medicamentos antifúngicos, como el voriconazol.
Los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, conocidos como FAME, como el metotrexato y la azatioprina, que suelen utilizarse para tratar enfermedades como la artritis reumatoide, la artritis psoriásica y el lupus, también pueden aumentar la fotosensibilidad.
Los inhibidores de la bomba de protones (IBP), utilizados habitualmente para tratar el reflujo ácido y la acidez estomacal, también se han relacionado con un riesgo muy bajo de desarrollar una reacción cutánea similar al lupus desencadenada por la exposición al sol.
Además, analgésicos comunes como el ibuprofeno y el naproxeno pueden aumentar la sensibilidad a la luz solar.

Cómo protegerse durante el verano

Tomar algunas precauciones sencillas puede reducir considerablemente los riesgos. Mantenerse bien hidratado, evitar el sol más intenso durante las horas centrales del día y utilizar ropa protectora y protector solar son medidas que pueden ayudar.
Para reducir el riesgo de problemas relacionados con los medicamentos durante el verano, la MHRA recomienda:
* Consultar el prospecto para conocer las recomendaciones sobre exposición al sol e hidratación. El prospecto acompaña a todos los medicamentos y también puede consultarse por internet.
* Prestar atención a las señales de que el organismo está teniendo dificultades para soportar el calor, como mareos, dolor de cabeza, cansancio inusual, confusión o una disminución de la cantidad de orina.
* Vigilar la piel. Si se vuelve roja, dolorida o presenta ampollas, o si reacciona de forma más intensa de lo habitual después de exponerse al sol, podría existir una mayor sensibilidad relacionada con el medicamento.
* No dejar de tomar medicamentos recetados durante una ola de calor sin consultar previamente con un profesional sanitario.
Las personas que tengan dudas sobre cómo puede verse afectado su tratamiento por el calor o la luz solar deben consultar a un farmacéutico o médico.

Qué hacer ante un efecto secundario

A través de la campaña «Protege tu salud este verano», la MHRA anima a la población a conocer los posibles riesgos asociados a los medicamentos durante los meses cálidos y a adoptar medidas sencillas para mantenerse segura durante el verano.
Si alguien sospecha que está experimentando un efecto secundario relacionado con un medicamento, debe hablar con su médico, farmacéutico o enfermero.
También es posible comunicar directamente el efecto secundario a la tarjeta amarilla de la MHRA, un sistema que permite recopilar información para mejorar la seguridad de los medicamentos.
Ahora se puede utilizar el acceso del NHS para crear una nueva cuenta en el sistema de Tarjeta Amarilla o acceder a una cuenta existente. De esta manera, se ofrece una forma segura y práctica de iniciar sesión utilizando credenciales que algunas personas ya emplean para otros servicios del NHS.

Sobre la MHRA

La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) es responsable de regular todos los medicamentos y productos sanitarios en el Reino Unido, garantizando que funcionen correctamente y presenten un nivel de seguridad aceptable.
Toda su actividad se basa en evaluaciones rigurosas y fundamentadas en datos, con el objetivo de garantizar que los beneficios de los medicamentos justifiquen sus posibles riesgos.
La MHRA es un organismo ejecutivo del Departamento de Salud y Atención Social del Reino Unido.
Medicamentos y Verano

Conclusión

El calor y la exposición solar pueden presentar riesgos adicionales para quienes toman determinados medicamentos. Consultar el prospecto, mantenerse hidratado, protegerse del sol y reconocer las señales de alarma son medidas sencillas que pueden ayudar a disfrutar del verano con mayor seguridad. Sobre todo, nunca se debe suspender un tratamiento prescrito por cuenta propia: ante cualquier duda, lo más recomendable es consultar a un profesional sanitario.