Protección Solar
Ana
Ana
| 20-07-2026
Equipo de estilo de vida · Equipo de estilo de vida
¿Quieres saber qué productos y trucos realmente funcionan? Ági Rózsa, editora de belleza, y Lilu, experta en belleza de Marie Claire, trabajan cada día con las últimas tendencias e innovaciones del sector.
En este artículo comparten los consejos que realmente les han dado resultado y que pueden ayudarte a cuidar mejor tu piel.
Protección Solar

Ágnes Rózsa: «Hace tiempo que dejé de tomar el sol»

La protección solar es uno de esos temas en los que aprendí todo a base de experiencia, literalmente sobre mi propia piel.
Cuando era niña casi nunca me quemaba con el sol, aunque pasaba muchísimas horas en las playas del lago Balatón. ¿Protector solar? Ni pensarlo.
Sin embargo, al llegar a los veinte años, en plena época de los aceites bronceadores, descubrí que la piel tiene un límite frente a la exposición a los rayos ultravioleta. Fue entonces cuando apareció por primera vez mi alergia al sol, en forma de erupciones con un intenso picor.
Cada verano esperaba que hubiera sido un episodio aislado, pero tras tres o cuatro días de playa y baño, el resultado siempre era el mismo: el escote se cubría de un fuerte enrojecimiento acompañado de un picor muy molesto.

La lección más importante

Aprendí que las zonas más sensibles —como el escote, el cuello y los brazos— necesitan una protección especialmente rigurosa.
Lo más recomendable es aplicar un protector solar específico para pieles sensibles o con tendencia a la alergia solar, siempre sobre la piel limpia y antes de salir hacia la playa.
Hace poco incluso compré mi primer bañador de manga larga, y puedo decir que he dejado atrás la costumbre de tumbarme al sol. Ahora disfruto mucho más descansando a la sombra.

El rostro también cambia con el tiempo

También tuve que aceptar que la piel de mi rostro se ha vuelto mucho más sensible que antes.
En cuanto el sol de primavera empieza a ganar intensidad, mi cara se enrojece con facilidad, por lo que necesito extremar la protección desde los primeros días soleados.
Por suerte, hoy existen protectores solares con texturas mucho más agradables y eficaces. Me encantan especialmente los fotoprotectores con color y aquellos con textura de sérum, porque resultan muy ligeros y cómodos de llevar.
Otro aspecto imprescindible es reaplicar el protector solar cada hora y media o dos horas. Para ello, los formatos en barra y los espráis son grandes aliados, ya que permiten renovar la protección de forma rápida y sencilla.
Protección Solar

Conclusión

La experiencia demuestra que una buena protección solar no consiste únicamente en aplicar crema antes de salir de casa. Elegir productos adecuados para tu tipo de piel, evitar la exposición prolongada al sol, buscar la sombra y reaplicar el protector con frecuencia son hábitos fundamentales para prevenir el envejecimiento prematuro y proteger la piel frente a los daños causados por la radiación ultravioleta. Mantener estos cuidados durante todo el año es una de las mejores inversiones para la salud de tu piel.