Mega yatlar Bodrum'da

· Team Equipo de Entretenimiento
Con el inicio de la temporada estival, las aguas de Bodrum, el destino vacacional más exclusivo de Turquía, se han llenado de un inusitado movimiento de megayates. Ensenadas como las de Yalıkavak y Göltürkbükü se han convertido en el fondeadero preferido de estas auténticas mansiones flotantes que, valoradas en cientos de millones de dólares, deslumbran a bañistas y turistas.
Equipadas con helipuertos, piscinas, spas y todo tipo de lujos, estas embarcaciones ofrecen un espectáculo visual que ilumina las noches de la costa egea.
Solandge: un palacio de 150 millones de dólares
Construido en Alemania en 2013, el Solandge es un superyate de 85 metros de eslora que muchos califican como un auténtico palacio flotante. Con capacidad para doce invitados y una tripulación de 29 personas, ofrece un nivel de confort comparable al de un hotel de cinco estrellas sobre el agua. Su valor actual se estima en unos 150 millones de dólares, y su estampa imponente no ha pasado desapercibida entre quienes pasean por la costa.
Golden Odyssey: un gigante de 123 metros
Otra de las joyas que ha elegido Bodrum es el Golden Odyssey, un coloso de 123 metros de eslora botado en 2015 y considerado uno de los yates privados más grandes y lujosos del mundo. Dispone de 16 cabinas en las que pueden alojarse hasta 32 huéspedes, además de helipuerto, centro de deportes acuáticos, biblioteca, piscina, peluquería y salón de belleza. Su imponente silueta se ha dejado ver en puertos tan selectos como Mykonos, Mónaco y ahora, frente al litoral turco.
Elements: el orgullo de la construcción naval turca
Fondeado frente a la bahía de Torba, el Elements representa uno de los mayores proyectos de superyate construidos en Turquía. Fabricado en Kocaeli en 2017, mide 80 metros de largo y puede acoger a 24 pasajeros y 29 tripulantes. Valorado en 125 millones de dólares, cuenta con helipuerto, amplias cubiertas, beach club, zona de spa, piscina y diversas áreas de ocio. Su presencia es un imán para las miradas y las cámaras de los teléfonos móviles.
Un espectáculo para los sentidos
Los bañistas que recorren el paseo marítimo y los turistas que participan en excursiones en barco no dejan de fotografiar la hilera de yates que adornan las calas. Al atardecer, cuando estas embarcaciones encienden sus luces, el paisaje de Bodrum adquiere un brillo especial que convierte la costa en un escenario de ensueño. Tres de estos megayates suman juntos un valor cercano a los 22 mil millones de liras turcas, una cifra que da idea de la opulencia que flota sobre las aguas del Egeo.