Botella y lata con fianza

· Equipo de estilo de vida
España se prepara para un cambio profundo en la gestión de residuos. A finales de 2026 o, según algunas previsiones, ya en 2027, bares, supermercados y restaurantes aplicarán un sistema que añadirá un pequeño recargo al precio de determinadas latas y botellas.
La buena noticia es que ese dinero se recuperará por completo al devolver el envase vacío. Se llama Sistema de Depósito, Devolución y Retorno, y ya funciona con éxito en países como Alemania o Dinamarca.
Qué es el sistema SDDR
El funcionamiento es parecido al de una fianza. Al comprar una bebida envasada en ciertos formatos —como latas o botellas de plástico—, el cliente pagará un pequeño importe adicional que aparecerá desglosado en el tique. Cuando devuelva el envase vacío en un punto autorizado, recuperará íntegramente ese dinero. Según la información publicada hasta ahora, la cantidad rondará los diez céntimos por unidad. La normativa obligará a supermercados y tiendas a aceptar los envases incluidos en el sistema, aunque no se hayan comprado en ese mismo establecimiento. Eso sí, los detalles técnicos y logísticos aún no están completamente cerrados.
Por qué se implanta ahora
La puesta en marcha del SDDR no es caprichosa: busca corregir un incumplimiento flagrante de los objetivos europeos de recogida selectiva de botellas de plástico desechables. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica de 2023, España solo logró recoger alrededor del 41,3 por ciento de estos envases, una cifra muy alejada del setenta por ciento que exige la Unión Europea. Ese desfase activa de manera automática la obligación recogida en el Real Decreto 1055/2022 y en la Ley de Residuos, que exige implantar un sistema de depósito y devolución en el plazo de dos años si no se alcanzan las metas fijadas.
Cómo afectará a consumidores y comercios
Para los consumidores, la principal novedad será que el precio final de ciertas bebidas incluirá ese depósito temporal. Conviene subrayar que no se trata de un impuesto ni de un recargo definitivo, porque el dinero se recupera al devolver el envase vacío. Para supermercados, tiendas y negocios de hostelería, el cambio implicará adaptarse a un nuevo método de devolución y recolección de envases. Muchos establecimientos tendrán que habilitar espacios o sistemas específicos para gestionar las devoluciones. La normativa afectará sobre todo a las botellas de plástico PET de hasta tres litros y a las latas de bebidas, aunque los envases exactos y el alcance definitivo todavía podrían concretarse más adelante.
Un modelo que ya rueda en Europa
El SDDR lleva años funcionando en varios países europeos. Alemania, por ejemplo, aplica depósitos en una gran cantidad de envases de bebidas, mientras que Portugal ha comenzado recientemente a expandir este sistema. Quienes lo defienden sostienen que favorece un aumento notable de las tasas de reciclaje y una disminución de los residuos abandonados en espacios naturales y calles. Al mismo tiempo, el sector de la hostelería también tendrá que ajustarse a otras medidas relacionadas con la reducción de plásticos de un solo uso, como la eliminación progresiva de los sobres monodosis de salsas y condimentos en bares y restaurantes que establece la normativa europea.
Aunque todavía quedan flecos técnicos por definir antes de la entrada en vigor definitiva, todo apunta a que el SDDR marcará un antes y un después en los hábitos diarios de millones de personas. Guardar las latas y botellas vacías para devolverlas en el supermercado o en otros puntos habilitados se convertirá en un gesto tan rutinario como lo es ya en otros países europeos donde este sistema lleva años consiguiendo tasas de reciclaje y recuperación de envases significativamente más altas.