Moño rollo de canela de Kate

· Equipo de estilo de vida
Si habías apostado a que Kate Middleton luciría una de sus famosas melenas sueltas, onduladas y de brillo deslumbrante en su triunfal regreso a Royal Ascot tras tres años de ausencia, me temo que perdiste la apuesta.
Esta ocasión pedía un recogido impecable, y para la segunda jornada del evento hípico, la princesa de Gales apareció con un moño tan voluminoso, tan meticulosamente esculpido, tan… deliciosamente parecido a un rollo de canela, si soy sincera. Y eso es un cumplido en grado superlativo.
Aunque Middleton luce deslumbrante desde cualquier ángulo, es la vista lateral y trasera la que revela la brillantez arquitectónica de su recogido. En lugar de reposar simétricamente sobre la nuca, el moño se sitúa con gracia en posición descentrada: el rodete arranca detrás de una oreja y se desplaza con elegancia hacia el lado opuesto. La asimetría aporta modernidad e interés a un look clásico sin saltarse ni un solo protocolo real.
Volumen, estructura y un sombrero que no le roba protagonismo
El moño presume de un volumen realmente impresionante, pero sin cardados visibles ni texturas encrespadas: solo una estructura densa y tersa. Desde ciertos ángulos, parece casi tejido, construido a partir de amplias secciones de cabello y doblado sobre sí mismo de un modo que crea la ilusión de un grosor extraordinario. Ni siquiera su dramático sombrero de Philip Treacy consigue eclipsarlo. Precisamente porque el moño está colocado bajo y ligeramente ladeado, la portátil obra de arte puede descansar con seguridad justo encima sin ocultar ninguno de los intrincados detalles del peinado.
Un vestido con historia
La princesa de Gales acompañó el recogido con un vestido amarillo de Roksanda, una prenda que ya había lucido en público en dos ocasiones anteriores. Al fin y al cabo, hasta las princesas saben que un gran vestido no merece jubilarse tras un solo acto. Después de haberlo llevado antes con el pelo suelto y con una coleta, la tercera vez es la vencida para quienes adoran ver a la futura reina con un elegante recogido coronado por un sombrero.