Verdades sobre Garrapatas
Antonio
Antonio
| 25-06-2026
Equipo de estilo de vida · Equipo de estilo de vida
Con la llegada del verano, muchas personas están deseando volver a disfrutar de actividades al aire libre. Sin embargo, además del buen tiempo, esta época del año también trae consigo visitantes poco deseados: las garrapatas.
Aunque estos pequeños arácnidos son ampliamente conocidos por transmitir enfermedades, también están rodeados de numerosos mitos. Ahora que la temporada de garrapatas está en pleno auge, conviene aclarar algunas creencias erróneas.
Verdades sobre Garrapatas

Las garrapatas no vuelan ni saltan

Si alguna vez has oído que las garrapatas pueden volar o saltar, puedes estar tranquilo: no es cierto.
Según el entomólogo Escher Cattle, del Gobierno Regional de Cape Cod, las patas de las garrapatas no están diseñadas para realizar grandes movimientos.
Su única capacidad real consiste en caminar y agarrarse a superficies o animales que pasan cerca.
A diferencia de los saltamontes, no poseen patas musculosas para saltar. Tampoco tienen alas ni características que les permitan planear por el aire.
Por ello, la idea de que se lanzan desde los árboles sobre las personas es un mito muy extendido, pero completamente falso.

¿Dónde esperan realmente a sus víctimas?

Las garrapatas suelen encontrarse a poca altura del suelo, normalmente por debajo de un metro.
Para alcanzar a un huésped utilizan una estrategia conocida como "acecho". Trepan hasta la parte superior de una planta, extienden sus patas delanteras y esperan a que un animal o una persona roce la vegetación.
Son capaces de detectar señales químicas que indican la presencia de un ser vivo caliente, en movimiento y con sangre.

El mito de las zarigüeyas devoradoras de garrapatas

Otra creencia muy popular sostiene que las zarigüeyas son grandes consumidoras de garrapatas.
Esta idea surgió a raíz de un estudio en el que varios investigadores colocaron garrapatas sobre diferentes animales para observar su comportamiento. Como apenas encontraban garrapatas desprendidas de las zarigüeyas, asumieron que estos mamíferos se las estaban comiendo.
Sin embargo, hasta la fecha no existe evidencia directa que confirme que las zarigüeyas consuman grandes cantidades de garrapatas.

¿Las aves ayudan a controlar las garrapatas?

Algunas aves, como los pavos y las gallinas de Guinea, sí pueden alimentarse de garrapatas.
No obstante, también pueden transportarlas de un lugar a otro. Por ello, tener estas aves en el jardín no garantiza una reducción significativa de la población de garrapatas.

Lo que sí es cierto: pueden transmitir enfermedades

Más allá de los mitos, existe una realidad preocupante: las garrapatas pueden transmitir diversas enfermedades.
Entre ellas destacan:
La enfermedad de Lyme
La fiebre maculosa de las Montañas Rocosas
La tularemia
La ehrlichiosis
Los especialistas señalan que retirar una garrapata durante las primeras 24 horas puede reducir considerablemente el riesgo de contagio de algunas infecciones.

Cómo retirar una garrapata correctamente

Si encuentras una garrapata adherida a tu piel, evita remedios caseros como quemarla o intentar asfixiarla.
Lo recomendable es utilizar unas pinzas finas, sujetarla lo más cerca posible de la boca y tirar suavemente hacia afuera.
Si quedan pequeños restos en la piel, el organismo suele expulsarlos de forma natural con el paso del tiempo.
Cuando no se sabe cuánto tiempo ha permanecido adherida, es aconsejable consultar con un médico.

Consejos para prevenir las picaduras

Los expertos recomiendan varias medidas sencillas para reducir el riesgo de contacto:
Meter los pantalones dentro de los calcetines durante caminatas por zonas con vegetación.
Utilizar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo.
Aplicar repelente de insectos sobre la piel expuesta.
Tratar la ropa con permetrina, un insecticida de uso preventivo.
Revisar cuidadosamente el cuerpo al regresar de actividades al aire libre.
Verdades sobre Garrapatas

Conclusión

Las garrapatas no vuelan, no saltan ni se lanzan desde los árboles sobre las personas. Sin embargo, siguen siendo uno de los parásitos más eficaces de la naturaleza y pueden transmitir enfermedades importantes. Conocer cómo actúan realmente y adoptar algunas medidas preventivas sencillas puede marcar una gran diferencia para disfrutar del aire libre con mayor seguridad durante los meses cálidos.