Nuevo Chip NASA
Miguel
Miguel
| 11-06-2026
Equipo de Astronomía · Equipo de Astronomía
La NASA está probando una nueva generación de procesadores espaciales que podría transformar por completo la exploración del espacio profundo. Este innovador chip, diseñado para resistir la intensa radiación del espacio, está demostrando un rendimiento que supera en cientos de veces a los ordenadores utilizados actualmente en las misiones espaciales.
La tecnología podría hacer posible la llegada de naves espaciales más autónomas, sistemas de inteligencia artificial avanzados y descubrimientos científicos mucho más rápidos, además de facilitar futuras misiones tripuladas a la Luna y Marte.
Nuevo Chip NASA

Una nueva era para la computación espacial

El proyecto forma parte de la iniciativa High Performance Spaceflight Computing de la NASA, cuyo objetivo es aumentar significativamente la capacidad informática de las futuras misiones espaciales.
Actualmente, muchas naves utilizan procesadores antiguos porque han demostrado ser extremadamente resistentes a las condiciones extremas del espacio. Sin embargo, aunque son fiables, ya no ofrecen la potencia necesaria para afrontar los desafíos de las próximas décadas.
Según la NASA, las futuras misiones necesitarán sistemas mucho más avanzados para gestionar tareas complejas de forma autónoma, analizar datos científicos en tiempo real y ayudar a los astronautas durante viajes prolongados.
"Basándose en el legado de los procesadores espaciales anteriores, este nuevo sistema multinúcleo es tolerante a fallos, flexible y extremadamente potente", explicó Eugene Schwanbeck, responsable del programa dentro del Centro de Investigación Langley de la NASA.

Un procesador preparado para soportar el espacio profundo

En el corazón del proyecto se encuentra un nuevo procesador resistente a la radiación capaz de ofrecer hasta 100 veces más potencia de cálculo que los ordenadores espaciales actuales.
Los ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA están sometiendo el chip a pruebas extremas para comprobar su resistencia.
Entre los ensayos realizados se incluyen:
Pruebas de radiación intensa.
Cambios bruscos de temperatura.
Impactos y vibraciones similares a los de un lanzamiento espacial.
Evaluaciones funcionales de alto rendimiento.
Estas pruebas son esenciales porque las partículas energéticas procedentes del Sol y del espacio profundo pueden provocar errores electrónicos que obliguen a una nave a entrar en "modo seguro", suspendiendo temporalmente sus operaciones.

Resultados iniciales muy prometedores

Las pruebas comenzaron en febrero y se prolongarán durante varios meses, pero los primeros resultados ya han superado las expectativas.
Según la NASA, el nuevo procesador ha alcanzado un rendimiento aproximadamente 500 veces superior al de los chips resistentes a la radiación utilizados actualmente en las naves espaciales.
Para celebrar el inicio de las pruebas, los ingenieros enviaron un correo electrónico simbólico con el asunto "Hola, Universo", un guiño a los tradicionales mensajes de bienvenida utilizados en los inicios de la programación informática.

Naves con inteligencia artificial propia

El procesador está siendo desarrollado conjuntamente por el JPL y la empresa Microchip Technology.
Uno de sus principales objetivos es impulsar la llegada de naves espaciales equipadas con inteligencia artificial.
En las misiones más lejanas, las comunicaciones con la Tierra pueden tardar varios minutos o incluso horas. Gracias a este nuevo sistema, las naves podrían tomar decisiones por sí mismas cuando surjan situaciones inesperadas.
Además, el procesador permitiría:
Analizar datos científicos directamente a bordo.
Responder a incidencias sin esperar instrucciones desde la Tierra.
Gestionar grandes volúmenes de información de forma más eficiente.
Optimizar la navegación y la exploración autónoma.
La NASA considera que esta tecnología será especialmente importante para futuras misiones a Marte y otras regiones lejanas del Sistema Solar.

Un pequeño chip con una enorme capacidad

El dispositivo pertenece a la categoría conocida como SoC (System-on-a-Chip), lo que significa que integra todos los componentes fundamentales de un ordenador en una única unidad compacta.
Incluye:
Unidades centrales de procesamiento.
Aceleradores de cálculo especializados.
Sistemas avanzados de comunicación.
Memoria integrada.
Interfaces de entrada y salida.
Aunque esta tecnología es habitual en teléfonos inteligentes y tabletas, la versión desarrollada por la NASA está diseñada para funcionar durante años en el espacio profundo sin mantenimiento ni reparaciones.

Aplicaciones más allá del espacio

Una vez certificado para vuelos espaciales, el procesador podría incorporarse a una amplia variedad de misiones, entre ellas:
Satélites en órbita terrestre.
Vehículos exploradores planetarios.
Sondas de espacio profundo.
Hábitats para astronautas.
Además, la tecnología podría encontrar aplicaciones en la Tierra. Microchip ya estudia adaptar parte de estos avances a sectores como la aviación y la industria automovilística.
Nuevo Chip NASA

Conclusión

El nuevo procesador de la NASA representa un importante salto tecnológico para la exploración espacial. Su enorme capacidad de cálculo, combinada con su resistencia a las condiciones extremas del espacio, podría permitir que las futuras naves actúen de manera mucho más autónoma e inteligente. Si las pruebas continúan siendo exitosas, esta innovación podría convertirse en una pieza clave para las próximas misiones a la Luna, Marte y más allá, acercando una nueva generación de exploración impulsada por inteligencia artificial.