Ballena récord
Javier
Javier
| 08-06-2026
Equipo Animal · Equipo Animal
Las ballenas jorobadas son famosas por sus largas migraciones entre las frías zonas de alimentación y las cálidas aguas donde se reproducen.
Sin embargo, un nuevo estudio muestra que, en ocasiones, algunos ejemplares pueden cruzar los océanos de un modo que supera todo lo que se sabía hasta ahora sobre las conexiones entre poblaciones.
Ballena récord

Un viaje que desafía lo conocido

Un equipo científico ha documentado dos casos de ballenas jorobadas fotografiadas tanto en el este de Australia como frente a las costas de Brasil, dos áreas de cría separadas por más de 14.000 kilómetros en línea recta. Uno de los ejemplares fue registrado a una distancia de al menos 15.100 kilómetros entre los dos avistamientos, lo que, según los autores, constituye la mayor distancia confirmada jamás registrada entre dos encuentros de una misma ballena jorobada.
La investigación se ha publicado en Royal Society Open Science con el título "Primeras evidencias de intercambio bidireccional entre poblaciones lejanas de ballenas jorobadas que crían en el este de Australia y Brasil". El trabajo se basa en 19.283 fotografías seleccionadas de aletas caudales de ballenas, recogidas entre 1984 y 2025 en el este de Australia y en Latinoamérica. Estas aletas poseen patrones únicos —como si fueran huellas dactilares— que permiten identificar a cada animal a lo largo de los años.
Ballena récord
El primer caso corresponde a una ballena fotografiada en Harvey Bay, Queensland, en 2007 y de nuevo en el mismo lugar en 2013, y más tarde captada frente a São Paulo, Brasil, en 2019. La distancia mínima entre esos puntos ronda los 14.200 kilómetros. El segundo caso es aún más impresionante: una ballena fotografiada en 2003 cerca del archipiélago de Abrolhos —una importante zona de cría frente a Bahía, Brasil— fue reconocida de nuevo en septiembre de 2025 en Harvey Bay, Australia. La distancia entre los avistamientos alcanza los 15.100 kilómetros.
Conviene subrayar que estas cifras son distancias mínimas. Los científicos solo saben dónde se tomaron las fotos, no la ruta exacta. El trayecto real pudo ser mucho más largo, porque las ballenas no se desplazan en una línea recta perfecta entre dos puntos.

Un hallazgo rarísimo y valioso

¿Cómo es posible descubrir una conexión así después de décadas? La respuesta es una combinación de programas científicos a largo plazo, colaboración internacional y ciencia ciudadana. Parte de las imágenes proceden de investigadores, y otra parte de personas y organizaciones que suben sus observaciones a la plataforma mundial Happywhale. Un sistema automatizado de reconocimiento de imágenes propone posibles coincidencias, que luego se verifican manualmente.
El descubrimiento no significa que estos viajes sean habituales. Al contrario: según el artículo, son excepcionalmente raros. En un conjunto de casi 20.000 ballenas identificadas solo se han encontrado dos casos así, aproximadamente el 0,01 % de los animales incluidos. Los intervalos entre los avistamientos son de 6 y 22 años, lo que sugiere que probablemente no se trate de una migración regular, sino de acontecimientos poco frecuentes en la vida de ejemplares concretos.
Ballena récord
Aun así, la importancia es grande. Incluso los desplazamientos esporádicos entre poblaciones reproductoras lejanas pueden influir en la diversidad genética. Pueden ayudar a que las poblaciones se mantengan más conectadas de lo que parece a simple vista. Los autores relacionan los resultados con la hipótesis del "Intercambio en el Océano Austral", la idea de que ballenas de distintos grupos reproductores podrían coincidir a veces en zonas comunes de alimentación en la Antártida y después regresar por una ruta diferente.
El cambio climático también forma parte de la cuestión. Las alteraciones en el hielo marino antártico y en la distribución del kril —el principal alimento de las ballenas jorobadas— pueden influir en las rutas migratorias. El estudio no demuestra que el clima haya provocado estos desplazamientos récord, pero pone de manifiesto por qué la observación a largo plazo de los animales oceánicos es tan importante. Si las ballenas empiezan a acumular millas aéreas, que no se quejen luego del precio del billete.