Magdalenas francesas
José
José
| 05-06-2026
Equipo de Comida · Equipo de Comida

Un clásico que nació en Lorena

Las madalenas (en francés, madeleines) son un pequeño bocado de mantequilla que pertenece a la tradición repostera francesa. Originarias de Lorena, se hicieron mundialmente famosas gracias al escritor Marcel Proust, que asoció su aroma a la "búsqueda del tiempo perdido".
Están en su mejor momento el mismo día de hornearlas, cuando tienen los bordes ligeramente crujientes y el centro tierno, y se sirven tradicionalmente con té o café.
Magdalenas francesas
Su preparación no es complicada, pero tiene sus reglas. Si queremos conseguir ese famoso centro abombado, dejamos la masa reposar en la nevera al menos una hora antes de hornear. El choque térmico que sufre la masa fría al entrar en el horno caliente garantiza que las magdalenas se arqueen a la perfección. El truco del reposo en frío es lo que separa una magdalena cualquiera de una que parece salida de un escaparate parisino.

Receta paso a paso

Ingredientes necesarios
Reúne 150 g de harina floja, 70 g de azúcar granulado, un sobre de azúcar avainillado, 2 huevos, 1 limón (ralladura y zumo), un sobre de levadura química, 80 g de mantequilla, una pizca de sal, mantequilla para engrasar los moldes y azúcar glas para espolvorear al final.
Preparación de la masa
Casca los huevos en un bol, añade el azúcar granulado y el azúcar avainillado. Bate todo a conciencia hasta obtener una espuma amarilla, clara y esponjosa. Incorpora a la mezcla una cucharadita de ralladura fina de limón, una cucharada de zumo de limón recién exprimido y una pizca de sal para realzar los sabores. A continuación, tamiza sobre el bol la harina mezclada con la levadura química y mézclala con cuidado. Por último, vierte la mantequilla derretida, pero ya un poco templada, y remueve hasta conseguir una masa lisa y brillante.
Magdalenas francesas
Cómo llenar los moldes
Engrasa bien con mantequilla los moldes para magdalenas, con su característica forma de concha. Reparte la masa con una cuchara, pero llena los huecos solo hasta dos tercios, porque en el horno subirán. Puedes alisar la masa con los dedos humedecidos. Hornea las magdalenas en el horno precalentado a 180 °C durante unos 8 a 10 minutos, hasta que los bordes se doren. Nada más sacarlas, desmóldalas con cuidado sobre una rejilla.
Para servir
Espolvorea las magdalenas frías con un velo ligero de azúcar glas. Están deliciosas como repostería fina para acompañar el té o el café de la mañana. Si no las devoras al momento, guárdalas en una caja metálica bien cerrada, donde se mantienen tiernas varios días. Si te sobran, que es poco probable, también aguantan estupendamente para mojar en el café de la tarde siguiente.