Drenar Tuberías

· Equipo de estilo de vida
Aunque no es una tarea habitual, vaciar las tuberías de agua de una vivienda puede ser necesario en determinadas circunstancias. Algunas de las razones más frecuentes son solucionar un problema de golpe de ariete, cerrar una propiedad de uso estacional durante el invierno o realizar reparaciones importantes en la instalación, como sustituir o ampliar las tuberías principales.
Afortunadamente, aunque pueda parecer un trabajo complicado, el proceso es bastante sencillo. Veamos las situaciones más comunes en las que conviene hacerlo.
Golpe de ariete
El golpe de ariete (también llamado choque hidráulico) ocurre cuando las tuberías producen fuertes golpes o ruidos al abrir o cerrar grifos, o cuando un electrodoméstico inicia o detiene de forma repentina el flujo de agua.
El problema suele estar relacionado con la presencia de aire en las tuberías, lo que permite que el agua oscile dentro del sistema y haga que las conducciones golpeen unas contra otras o contra la estructura de la vivienda. Incluso si la instalación cuenta con cámaras de aire diseñadas para absorber estos impactos, una acumulación excesiva de aire puede hacer que el problema persista.
La solución consiste en vaciar completamente el sistema y volver a llenarlo, de modo que el aire quede únicamente en las cámaras destinadas para ello.
Cierre estacional de una vivienda
Vaciar las tuberías forma parte de las tareas recomendadas para preparar una vivienda antes del invierno. Esto es especialmente importante cuando una propiedad situada en una zona fría permanecerá desocupada durante varios meses.
Las tuberías congeladas pueden romperse y provocar fugas masivas. Una sola rotura puede inundar una casa vacía con miles de litros de agua y ocasionar daños valorados en miles de euros.
Reparaciones importantes de fontanería
Aunque no siempre es imprescindible vaciar toda la instalación para realizar una reforma o reparación, en algunos casos sí resulta necesario.
Por ejemplo, al instalar un baño en un sótano o al añadir nuevas líneas de suministro, las tuberías situadas por encima de la zona de trabajo pueden contener una cantidad considerable de agua. Si se cortan sin haber vaciado previamente el sistema, el agua acumulada se derramará en cuanto se abra la conducción.
Vaciar las tuberías y volver a llenarlas una vez finalizados los trabajos es un procedimiento sencillo y eficaz.
Instrucciones para vaciar las tuberías
Abre los grifos de los lavabos
Comienza por la planta más alta de la vivienda y abre todos los grifos de los lavabos. Esto permitirá la entrada de aire en el sistema y facilitará el drenaje del agua.
Abre el grifo del lavadero o del punto más bajo
Dirígete al sótano o a la planta más baja de la vivienda y abre el grifo del lavadero o del fregadero situado en el punto más bajo. Deja que el agua de los pisos superiores se vacíe por completo.
Abre los grifos de bañeras y duchas
A continuación, abre todos los grifos de las bañeras y duchas para permitir que el agua restante salga del sistema.
Descarga todos los inodoros
Acciona la cisterna de todos los inodoros para vaciar los depósitos.
Deja los grifos abiertos
Si la vivienda va a permanecer desocupada, por ejemplo durante el invierno, deja los grifos en posición abierta.
Es posible que no salga más agua, salvo algún goteo residual en el grifo situado en el punto más bajo mientras terminan de vaciarse las tuberías.
Cuando una vivienda permanece cerrada durante largos periodos, el agua acumulada en los sifones de fregaderos, lavabos, bañeras o desagües de suelo puede evaporarse. Esto elimina la barrera que impide la entrada de gases procedentes del alcantarillado.
Para evitarlo, algunos especialistas recomiendan cubrir los desagües y las tazas de los inodoros con trapos o plástico.
Si estás preparando la vivienda para el invierno, es fundamental eliminar toda el agua de inodoros, cisternas, sifones y cualquier otro lugar donde pueda quedar acumulada. Recuerda que el agua se expande al congelarse, lo que puede agrietar aparatos sanitarios, sifones y accesorios.
Si la vivienda permanecerá climatizada a una temperatura mínima, es posible que estas medidas no sean necesarias. Sin embargo, si se va a desconectar la calefacción, conviene proteger la acometida de agua con cable calefactor y aislamiento térmico.
Cómo volver a llenar las tuberías
Restablecer el suministro de agua es tan sencillo como realizar el proceso inverso.
Cierra el grifo del sótano
Cierra el grifo del sótano o el situado en el punto más bajo de la vivienda.
Cierra los grifos superiores
Después, cierra todos los grifos de las plantas superiores.
Al hacerlo, permites que quede aire dentro de las tuberías para recargar las cámaras de aire del sistema.
Muchos profesionales recomiendan mantener abierto únicamente el grifo situado en el nivel más bajo de la vivienda, como el del lavadero.
Cuando vuelvas a abrir el suministro, hazlo lentamente y solo hasta la mitad de su recorrido. Cuando observes un flujo constante de agua por ese grifo, ciérralo y escucha cómo el sistema termina de llenarse y alcanzar la presión adecuada.
Cuando deje de oírse el paso del agua, abre por completo la llave principal. Si se trata de una válvula de compuerta con volante circular, una vez totalmente abierta es recomendable retroceder aproximadamente un cuarto de vuelta. Esto ayuda a evitar que la válvula se bloquee con el paso del tiempo.
Abre la llave principal de paso
Abre la llave principal para permitir que el agua vuelva a circular por las tuberías.
Abre los grifos
Uno por uno, comenzando por los situados en la planta más alta, abre los grifos y deja que salga el aire mezclado con agua hasta que el flujo sea continuo y limpio.
Es normal que al principio el agua salga algo turbia o con coloración extraña.
Abre las duchas y bañeras
Abre también los grifos de las duchas y bañeras para que el agua vuelva a llenar esas conducciones.
Cierra los grifos
Cuando el agua salga completamente limpia, cierra todos los grifos. Empieza por los de la planta superior y continúa descendiendo por la vivienda.
Es posible que durante los primeros usos aparezcan pequeñas salpicaduras de aire, pero las tuberías terminarán expulsándolo por completo en poco tiempo.
Conclusión
Vaciar las tuberías de una vivienda es una tarea sencilla que puede prevenir averías costosas, facilitar reparaciones y proteger la instalación durante largos periodos de inactividad. Siguiendo estos pasos cuidadosamente, podrás mantener tu sistema de fontanería en buen estado y evitar problemas relacionados con congelaciones, golpes de ariete o trabajos de mantenimiento.