Sysel Amenazado

· Equipo Animal
La ardilla terrestre europea, conocida también como sysel común, ha sido durante mucho tiempo uno de los animales más representativos de los paisajes rurales europeos. Sin embargo, la transformación de estos entornos está reduciendo de forma preocupante sus poblaciones.
Allí donde los paisajes diversos y mosaicos han sido sustituidos por grandes extensiones agrícolas intensivas, esta pequeña especie encuentra cada vez más dificultades para sobrevivir.
Actualmente, este emblemático roedor está considerado una especie amenazada en numerosas regiones de Europa.
Un estudio internacional analiza su situación
Con el objetivo de comprender mejor las necesidades de la especie, se llevó a cabo una investigación internacional en la que participaron expertos del Instituto de Biología de Vertebrados de la Academia Checa de Ciencias.
Los científicos estudiaron la evolución de las poblaciones de ardilla terrestre en Bulgaria, analizando varios miles de zonas donde estos animales habían sido monitorizados durante años dentro de proyectos de conservación.
Gracias a este trabajo, los investigadores lograron identificar con precisión los hábitats más favorables para la especie.
¿Qué tipo de entorno necesita?
Los resultados muestran que la ardilla terrestre prospera principalmente en:
Praderas abiertas.
Pastizales con vegetación baja.
Suelos bien drenados.
Áreas con determinadas condiciones térmicas.
La estructura en mosaico del paisaje resulta especialmente importante. Este tipo de entorno suele mantenerse gracias al pastoreo tradicional, que evita el crecimiento excesivo de la vegetación y conserva espacios abiertos adecuados para la especie.
En cuanto a la altitud, los investigadores comprobaron que estos pequeños roedores pueden adaptarse tanto a zonas de baja elevacion como a regiones montañosas.
Los mejores hábitats están fuera de las áreas protegidas
Según explicó Maria Kachamakova, del Instituto de Biodiversidad e Investigación de Ecosistemas de la Academia Búlgara de Ciencias, muchas de las zonas más adecuadas para la especie se encuentran fuera de los espacios protegidos.
Estas áreas suelen localizarse en paisajes agrícolas tradicionales próximos a pequeños núcleos rurales, precisamente donde los cambios en el uso del suelo están siendo más intensos.
La investigadora advirtió que estas transformaciones pueden provocar la rápida desaparición de hábitats esenciales para la supervivencia de la especie.
Un problema que afecta a todo el ecosistema
Los expertos destacan que la situación no afecta únicamente a la ardilla terrestre. Los mismos ecosistemas albergan numerosas especies animales y vegetales que también dependen de estos paisajes abiertos.
Por ello, proteger estos hábitats significa conservar una gran diversidad biológica asociada a los entornos agrícolas tradicionales.
Según señaló Natália Martínková, los resultados del estudio podrían contribuir a planificar de manera más eficaz la conservación de los hábitats esteparios y la restauración de zonas adecuadas para el regreso de las poblaciones de ardilla terrestre tanto en Bulgaria como en la República Checa.
La investigadora recordó que la intensificación agrícola también representa una amenaza importante para esta especie y para muchos otros animales ligados al paisaje rural.
Conclusión
La disminución de la ardilla terrestre europea refleja el impacto que los cambios en el uso del suelo tienen sobre la biodiversidad. La pérdida de paisajes tradicionales y de hábitats abiertos no solo pone en riesgo a este pequeño roedor, sino también a numerosas especies que comparten su entorno. Los investigadores confían en que los resultados de este estudio permitan impulsar estrategias de conservación más eficaces y garantizar la supervivencia de estos valiosos ecosistemas para las generaciones futuras.