Fósiles de Otro Mundo
 Isabel
Isabel
| 24-04-2026
Equipo de Viajes · Equipo de Viajes
Una cueva desconocida hasta ahora en Nueva Zelanda ha revelado restos de animales extintos hace más de un millón de años, mucho antes de la llegada del ser humano.
El hallazgo se produjo cerca de Waitomo, donde un equipo de científicos australianos y neozelandeses desenterró una gran cantidad de fósiles.

Una ventana al pasado remoto

Entre los restos encontrados destacan fósiles de 12 especies de aves antiguas y cuatro especies de ranas, lo que permite reconstruir cómo era el ecosistema de la isla hace aproximadamente un millón de años.
El estudio, publicado en Alcheringa: An Australasian Journal of Palaeontology, aporta una visión completamente nueva sobre la evolución de la fauna en la región.
Fósiles de Otro Mundo

Aves que ya no existen

Uno de los descubrimientos más llamativos es un ancestro del kakapo, el famoso loro no volador. Este nuevo pariente, llamado Strigops insulaborealis, podría haber tenido la capacidad de volar.
También se hallaron restos de antepasados del takahē moderno y de una especie extinta de paloma relacionada con aves australianas.
Según los investigadores, estos fósiles muestran una diversidad de aves que desapareció mucho antes de la presencia humana.

Extinciones antes del ser humano

El estudio revela que entre el 33% y el 50% de las especies se extinguieron en el millón de años previo a la llegada de los humanos, que ocurrió hace unos 750 años.
Estas desapariciones no fueron causadas por actividad humana, sino por cambios climáticos drásticos y erupciones volcánicas.

El impacto de la naturaleza

Los científicos destacan que estos eventos naturales provocaron transformaciones profundas en los ecosistemas, obligando a las especies a adaptarse o desaparecer.
Estos procesos jugaron un papel clave en la evolución de la fauna única de Nueva Zelanda.
Fósiles de Otro Mundo

Una datación precisa

Los fósiles pudieron fecharse con gran exactitud gracias a que estaban atrapados entre dos capas de ceniza volcánica:
- Una de hace 1,55 millones de años
- Otra de hace 1 millón de años
Esto convierte a la cueva en uno de los registros fósiles más antiguos conocidos en la Isla Norte.

Un nuevo enfoque sobre la extinción

Durante décadas, la desaparición de especies en Nueva Zelanda se ha explicado principalmente por la llegada humana.
Sin embargo, este estudio demuestra que las fuerzas naturales ya estaban moldeando la biodiversidad mucho antes, a través de volcanes y cambios climáticos extremos.

Conclusión

El descubrimiento ofrece una pieza clave para entender la historia natural de Nueva Zelanda.
Más allá de la influencia humana, revela que la vida en la Tierra ha estado siempre sujeta a cambios profundos, donde la naturaleza puede ser tan destructiva como creadora.