Especies del Abismo

· Equipo de Viajes
Un equipo internacional liderado por Tammy Horton y Anna Jażdżewska ha descubierto 24 nuevas especies y una superfamilia animal inédita en las profundidades del océano Pacífico.
El hallazgo tuvo lugar en la Zona Clarion-Clipperton, una vasta región rica en minerales y aún poco explorada.
Una nueva superfamilia animal
Los científicos identificaron una superfamilia de anfípodos abisales, bautizada como Mirabestia maisie, junto a decenas de especies desconocidas hasta ahora.
Estos crustáceos, similares a pequeños camarones, habitan a más de 4.000 metros de profundidad y han evolucionado en completa oscuridad durante millones de años.
El descubrimiento es tan relevante que, según Horton, equivale a encontrar un grupo completamente nuevo dentro de los animales conocidos.
Un ecosistema aún desconocido
La expedición contó con la participación del National Oceanography Centre y la Universidad de Łódź.
A pesar de los avances, los expertos estiman que más del 90% de las especies que habitan estas profundidades aún no han sido descritas.
Esto dificulta enormemente su protección, ya que lo que no se conoce, no se puede conservar.
La amenaza de la minería submarina
El descubrimiento llega en un momento crítico. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica ha recibido solicitudes para explotar más de 65.000 km² de esta región, impulsadas por empresas como The Metals Company.
La zona contiene nódulos de manganeso ricos en metales clave como níquel, cobalto y cobre, esenciales para tecnologías como las baterías.
Impactos ya visibles
Los efectos de la minería en estos ecosistemas ya se han observado. Estudios del Natural History Museum revelan que, tras pruebas en el lecho marino:
- La abundancia de especies cayó un 37%
- La biodiversidad se redujo en casi un tercio
El problema es aún mayor porque muchas de las especies afectadas ni siquiera han sido identificadas.
Nombrar para proteger
Para los científicos, describir nuevas especies no es solo un ejercicio académico. Según Jażdżewska, darles nombre les otorga un “pasaporte para existir” dentro de la ciencia y la legislación.
Sin esa identificación, resulta imposible incluirlas en políticas de conservación.
Una carrera contra el tiempo
Ambas investigadoras participan en la iniciativa de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, que busca identificar 1.000 nuevas especies antes de 2030.
Sin embargo, el ritmo de la exploración científica compite directamente con la aceleración de la minería en estas zonas.
Conclusión
El descubrimiento de nuevas especies y una superfamilia en el fondo del océano revela lo poco que sabemos sobre la vida en la Tierra.
Al mismo tiempo, plantea una pregunta urgente: ¿podremos proteger estos ecosistemas antes de que desaparezcan sin siquiera haberlos comprendido?
En el abismo marino, la ciencia y la industria avanzan a contrarreloj.