El Presentimiento

· Equipo de estilo de vida
El Prof. Dr. István Pintér lleva décadas dedicándose al estudio del liderazgo y la influencia. Ya jubilado, basándose en sus investigaciones previas, busca respuestas sobre los factores que influyen en el funcionamiento de la racionalidad limitada y la inteligencia emocional, así como en las posibilidades de desarrollar la conciencia emocional.
Su artículo, publicado en la revista *Mindennapi Pszichológia* (2015/3), puede leerse ahora íntegramente en nuestra plataforma online.
Presentimiento, intuición
En una conversación entre amigos surgió el tema de la intuición y los presentimientos. Me sorprendió mucho cuando un conocido culto y bien preparado expuso su opinión: según él, el “sexto sentido” es la capacidad de percibir una dimensión sutil, es decir, ángeles, espíritus, el cielo, etc. Argumentaba que esta dimensión está más allá de los cinco sentidos y solo puede percibirse con ese “sexto sentido”.
Sé que existen investigaciones al respecto, pero también sé que, pese a los intentos, hasta ahora no se ha demostrado nada de esto. Siempre había pensado que la percepción era uno de los campos más desarrollados de la psicología, estudiado desde 1879, cuando en el laboratorio de Wundt en Leipzig se sustituyeron las especulaciones por métodos experimentales.
Durante aquella conversación perdí el hilo, pero el tema se quedó en mi mente. Para mí, el presentimiento y la intuición siempre han formado parte natural de la vida. Consideraba la intuición como una buena idea, y los presentimientos como una forma de prepararme para el futuro. Muchas veces elegía entre distintas opciones guiándome por ellos, aceptando la incertidumbre y corrigiendo sobre la marcha.
Cuando nuestras intuiciones son acertadas, avanzamos de forma rápida y directa. Si no lo son, aparecen los problemas. En entornos desconocidos, los presentimientos suelen advertirnos de posibles peligros y nos orientan a evitarlos.
La esencia del presentimiento
El presentimiento es un mecanismo adaptativo que nos alerta sobre posibles peligros y oportunidades futuras. Es una emoción vinculada a eventos inciertos que podrían ocurrir. También revela nuestras limitaciones y nos impulsa a prepararnos mejor.
Incluye una inquietud interna orientada al futuro, que puede reducirse mediante planificación y anticipación. A la vez, proyecta posibles beneficios, logros o alegrías. Estas dos fuerzas, atracción y prevención, influyen fuertemente en nuestra conducta futura.
El presentimiento y las emociones
El presentimiento está estrechamente ligado a estados emocionales cambiantes. Puede combinarse con otras emociones:
- Con confianza → puede convertirse en fe ciega
- Con alegría → genera optimismo
- Con miedo → produce ansiedad
- Con ira → conduce a agresividad
- Con desprecio → genera distanciamiento
También puede mezclarse con varias emociones a la vez, provocando confusión.
Nuestro estado de ánimo influye mucho: si estamos tristes, analizamos más; si estamos alegres, minimizamos las dificultades.
Un ejemplo típico es conocer a los padres de tu pareja: aparecen dudas, miedos y expectativas, pero también emoción y esperanza.
¿Cómo manejar los presentimientos?
Las preocupaciones sobre el futuro son normales. La clave es cuánto control tienen sobre nuestra vida. ¿Debemos preocuparnos por cosas que no podemos controlar?
Resolver problemas es como viajar a lo desconocido: si trazamos un plan y dividimos el proceso en pasos, la incertidumbre disminuye. A medida que avanzamos, los factores desconocidos se reducen y aparece una expectativa más positiva.
Los presentimientos pueden motivarnos o desanimarnos. Una base optimista impulsa la acción; una visión negativa puede llevar al estrés y al agotamiento.
Afrontar el miedo
El miedo, el estrés y la inseguridad son parte de la vida moderna. La tolerancia al estrés depende de la personalidad.
El presentimiento puede ayudarnos a afrontar amenazas, reduciendo la incertidumbre. Cuanto más comprendemos una situación, más seguros nos sentimos.
Sin embargo, un presentimiento erróneo puede llevar a decisiones equivocadas. Podemos subestimar peligros o exagerar problemas inexistentes. Esto puede derivar en malas decisiones, prejuicios o incluso en la creación de realidades falsas.
El presentimiento se puede desarrollar
1. Conocimiento y experiencia
El aprendizaje y la práctica aumentan nuestra capacidad de anticipación. La intuición no surge de la nada: es el resultado de procesos mentales previos.
2. Inteligencia emocional
Comprender nuestras emociones y las de los demás es clave. Las emociones influyen en nuestras relaciones y decisiones.
3. Autoconocimiento
Nuestra personalidad puede distorsionar la percepción, por lo que conocernos mejor es fundamental.
4. Aplicación práctica
En el ámbito empresarial se utilizan técnicas como el brainstorming para estimular ideas y anticipar escenarios futuros.
Conclusión
El presentimiento forma parte de nuestro sistema de toma de decisiones. Nos ayuda a anticipar, planificar y reducir la incertidumbre.
No debe confundirse con:
La fantasía: proyección irreal de deseos
La interpretación errónea: dar significado a cosas sin base real
En esencia, el presentimiento combina intuición, emoción y experiencia para guiarnos hacia nuestros objetivos con el menor riesgo posible.