Shish Barak Casera
Alejandro
Alejandro
| 23-12-2025
Equipo de Comida · Equipo de Comida
Shish Barak Casera
El Shish Barak se suele llamar el ravioli de la cocina árabe. Se asemeja a los raviolis, pero con una diferencia clave: el relleno es carne picada y la salsa es a base de yogur cremoso. Este plato es un favorito tradicional y contundente. Si bien hacer el relleno y la masa es sencillo, el verdadero desafío radica en armar los dumplings.
El proceso implica extender la masa, cortarla en círculos perfectos, rellenar cada uno y darles forma, una y otra vez. Es una tarea que consume tiempo, pero es un proyecto perfecto para disfrutar con amigos o familiares.
El esfuerzo vale totalmente la pena, especialmente durante los meses más fríos cuando un tazón caliente de shish barak puede reconfortar y satisfacer de verdad.

¿Cómo Hacerlo?

Masa:
- 3 tazas de harina común
- 1 cucharada de leche en polvo (opcional)
- 1 cucharada de azúcar granulada
- 1 cucharadita de sal
- 1/3 taza de aceite vegetal
- 1 taza de agua
Relleno:
- 1/2 libra de carne molida
- 3 cucharadas de piñones, tostados en aceite de oliva
- 1 cebolla pequeña
- Puñado de perejil fresco
- 3 dientes de ajo, picados
- 1/2 cucharada de pimentón ahumado
- 1 cucharada de mezcla de siete especias (o pimienta de Jamaica)
- Sal y pimienta al gusto
Salsa de Yogur:
- 32 onzas de yogur natural (no usar yogur griego)
- 1 1/2 cucharaditas de sal
- 2 cucharadas de maicena
- 2 tazas de agua (puede necesitar más)
Adorno:
- 1 cabeza de ajo, machacado
- 3 cucharadas de menta seca, triturada
Shish Barak Casera

Instrucciones

1. Comienza preparando la masa. En una batidora con el accesorio de paleta o a mano, combina todos los ingredientes. Agrega el agua gradualmente, mezclando hasta que se forme la masa. Cubre la masa y deja reposar durante 30 minutos mientras preparas el relleno.
2. Para el relleno, agrega la cebolla, el ajo y el perejil en un procesador de alimentos y pulsa hasta que estén finamente picados. Añade esta mezcla a la carne molida y sofríe con las especias hasta que esté dorada. Incorpora los piñones tostados y reserva el relleno.
3. Una vez que la masa ha reposado, divídela en dos mitades. Estira cada mitad finamente, aproximadamente 1/8 de pulgada de grosor. Usa un cortador de galletas o una taza pequeña para cortar círculos en la masa. Coloca una cucharadita del relleno de carne en un lado de cada círculo. Dobla la masa por la mitad y aprieta los bordes, dándole forma de media luna. Aprieta los extremos juntos o superpónlos como tortellini. Repite hasta que toda la masa se use.
4. Coloca los dumplings en una bandeja para hornear antiadherente ligeramente rociada con aceite de oliva. Hornea en un horno precalentado a 400°F (200°C) durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que estén ligeramente dorados. Si lo deseas, gratínalos durante un minuto adicional para más color.
5. Si no los vas a servir de inmediato, deja que los dumplings se enfríen y congélalos en una bolsa de cierre hermético para otra comida.
6. Ahora, prepara la salsa de yogur. En una licuadora, combina el yogur, la maicena, la sal y el agua. Vierte la mezcla en un recipiente y ponlo a fuego medio. Remueve constantemente hasta que la salsa comience a espesar, aproximadamente 10-15 minutos. Una vez que llegue a hervir, puedes espesarla aún más agregando un poco más de maicena. Para hacerlo, saca un poco de salsa en un bol, mézclalo con más maicena.
7. Una vez que la salsa haya espesado a tu gusto (debería cubrir el dorso de una cuchara), agrega los dumplings y cocínalos en la salsa durante 10 minutos hasta que floten en la superficie.
8. En una sartén aparte, sofríe el ajo en aceite de oliva hasta que esté crujiente, luego agrégalo a la salsa de yogur. Adorna con menta seca.
9. ¡Sirve el plato caliente y disfruta!
El Shish Barak es mucho más que un simple plato; es un viaje culinario que celebra la paciencia, la tradición y el calor de compartir. Desde la meticulosa elaboración de cada dumpling hasta el aroma reconfortante de la salsa de yogur con ajo y menta, cada paso invita a conectar con el ritmo pausado de la cocina hecha con dedicación. Sí, requiere tiempo y cuidado, pero ese es precisamente su regalo: transformar un proceso aparentemente laborioso en un momento de creación en comunidad, donde las manos se unen y las conversaciones fluyen.
Al final, cuando sirvas ese tazón humeante, no solo estarás disfrutando de un manjar sustancioso y lleno de sabor, sino también del fruto de una labor hecha con intención. Perfecto para una noche fría o una reunión especial, el Shish Barak es una prueba de que algunas de las mejores recompensas en la cocina, y en la vida, vienen de tomarse el tiempo para hacer las cosas con amor. ¡Buen provecho!