Té Helado de Durazno

· Equipo de Comida
Cuando el calor aprieta, no hay mejor manera de refrescarse que con un vaso de té helado casero, hecho con los duraznos más jugosos y maduros. Esta receta lleva un clásico té helado e infunde su rico y dulce sabor a duraznos, creando una bebida refrescante y naturalmente dulce.
Aquí tienes cómo hacer tu propio té helado de durazno fresco que hará que todos pidan más.
¿Cómo Hacer?
Ingredientes:
3 duraznos maduros (¡cuanto más jugosos, mejor!)
5 bolsitas de té negro (elige tu marca favorita o opta por una variedad de hojas sueltas)
5 tazas de agua (el agua filtrada es la mejor para un sabor limpio y fresco)
3 cucharadas de miel o jarabe de arce (ajusta la cantidad dependiendo de lo dulce que te gusten tus bebidas)
½ limón (para un toque de acidez)
Cubitos de hielo (suficientes para llenar tu vaso y mantener las cosas frías)
Hojas frescas de menta (opcional, pero un excelente adorno para añadir frescura y fragancia)
Instrucciones Paso a Paso:
Paso 1: Prepara la Base de Durazno
Comienza lavando los duraznos a fondo. Córtalos en gajos, asegurándote de quitar el hueso. Coloca los duraznos en gajos en una cacerola mediana junto con 2 tazas de agua. Lleva la mezcla a hervir suavemente a fuego medio, permitiendo que los duraznos se ablanden y suelten sus jugos. Este proceso toma alrededor de 10 minutos, así que ten paciencia y revuelve ocasionalmente.
Paso 2: Tritura los Duraznos
Una vez que los duraznos estén blandos y puedas oler su dulce fragancia, es hora de triturarlos. Utiliza un machacador de papas o la parte trasera de una cuchara para triturar suavemente los duraznos y liberar todos los jugos deliciosos. Esto creará un puré de durazno que es el corazón de tu té helado. Después de triturar, cuela el puré de durazno a través de un tamiz fino en un bol, presionando con una cuchara para extraer hasta la última gota de jugo.
Paso 3: Infusiona el Té
Mientras los duraznos están hirviendo, lleva las 3 tazas restantes de agua a ebullición en una olla separada. Una vez que el agua esté hirviendo, retírala del fuego y deja reposar tus bolsitas de té negro durante 5 minutos. Ten cuidado de no dejar reposar demasiado, ya que esto puede hacer que el té sepa amargo. Después de la infusión, retira las bolsitas de té y permite que el té se enfríe ligeramente.
Paso 4: Combina Jugo de Durazno y Té
Una vez que tanto el jugo de durazno como el té estén a temperatura ambiente, es hora de combinar los dos. Vierte el jugo de durazno en una jarra grande, luego agrega el té elaborado. Mezcla la miel o jarabe de arce, ajustando la cantidad según tu preferencia de dulzura. Una buena regla es comenzar con 3 cucharadas y probar mientras avanzas.
Paso 5: Agrega Limón y Enfría
Exprime el jugo de medio limón en la jarra para añadir un toque refrescante y ácido que complemente la dulzura de los duraznos. Mezcla todo bien, luego transfiere la jarra al refrigerador para enfriar durante al menos 1 hora, o hasta que el té helado esté bien frío.
Paso 6: Sirve y Disfruta
Llena un vaso con cubitos de hielo y vierte el té helado de durazno frío sobre el hielo. Adorna con una ramita de menta fresca para dar un toque de elegancia y fragancia. Para un estallido adicional de sabor, incluso puedes añadir algunas rodajas de durazno extra al vaso.
Consejo Adicional
Si buscas un toque más indulgente, prueba agregar un chorrito de agua con gas o soda al té helado para una versión burbujeante y efervescente. Para un toque extra, decora el borde del vaso con azúcar antes de verter el té. Esto le dará un toque divertido y decorativo perfecto para reuniones o un capricho especial. Con su sabor refrescante y colores vibrantes, este té helado de durazno casero es una forma perfecta de elevar tus días de verano. Ya sea que lo disfrutes solo o lo sirvas en una fiesta, esta bebida seguramente será del agrado de todos. ¡Mantente fresco, refrescado y durazno, Lykkers!